TRISTE ADIOS   

por Juan Manuel Cedeņo 

Soy poseedor de un vocho 91, y a lo mejor no tengo alguna anecdota impactante sobre el , ya que apenas tengo 3 aņos de manejarlo. Pero no hay ningun otro carro que te de un sentimiento de seguridad al tomar su volante y hacer sonar su modesto motor de 4 cilindros.

 

Muchos diran que yo no vivi en la epoca dorada del vocho, ya que apenas tengo 18 aņos, pero yo creci junto a los vochos, en la cochera de mi casa siempre hubo por lo menos un vocho, y desde que naci me llevaron del hospital a la casa en un modelo 78.

 

Quien iba a pensar que 16 aņos despues los vochos se volvieran mi mas grande amor, y no los ame por lujosos ni por su poderoso motor. Simplemente porque forman parte de mi vida desde siempre.

 

Ahora que el vocho dice adios del mercado, me invade una nostalgia demasiado grande, y no tanto por mi, sino por los hijos que llegue a tener. Ellos naceran cuando el mundo probablemente haya olvidado el vocho. 

 

Ellos tal vez jamas podran aprender a manejar en uno como yo lo hice, pero yo siempre les hablare de un amigo que nunca me dejo, nunca dijo que no cuando lo intentaba meter a caminos intransitables. 

 

Si, hay un amigo que hace todo eso por ti, y hoy le decimos.... 

 

HASTA SIEMPRE AMIGO.

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