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LAS GRANDES VIRTUDES DEL “ESCARABAJO”

Autor: Jorge Luis Martínez Camarena
E-mail:
mtzc2000@yahoo.com.mx

 

Con una larga historia respaldándolo, el legendario escarabajo se levanta como uno de los grandes éxitos de la industria automotriz a nivel mundial. Su comienzo, como todo gran proyecto, tuvo obstáculos y hubo que superar muchas crisis, tanto tecnológicas, como políticas y económicas. Más aún, su nacimiento está enmarcado por el conflicto de la segunda guerra mundial y, aunque erróneamente se ha asociado al escarabajo con este conflicto por ser Hitler uno de sus grandes promotores y patrocinadores, la finalidad del escarabajo no fue bélica sino civil, sin por esto olvidar que en algún momento de su historia sirvió a las tropas alemanas en sus fines de expansión y dominio.

 

  Su historia, pues, es un largo itinerario de cambios, mejoras, fracasos y éxitos que llegó a su fin en el año 2003. Su producción en el mundo alcanzó casi los 22 millones de unidades a lo largo de más de 70 años y actualmente en México hay miles de ellos en pie, todavía con mucha vida útil por delante, dando testimonio de la nobleza de su máquina y la grandeza de su tecnología que, si bien para algunos podría definirse como vetusta y superada, el singular e inconfundible rugir de sus motores manifiesta lo contrario.

 

Así, hoy en día, a más de un año de haber sido descontinuada su producción, el clásico VW sedán, confiable y versátil, sigue corriendo ligero por todo lo largo de las calles y carreteras del país (y seguirá haciéndolo por muchos años más), sirviendo con una bondad incomparable las necesidades e intereses de sus dueños.

Tener un sedán es una grata experiencia, sobretodo si se está consciente de las virtudes de este “carrito” y se sabe valorar todo lo que ofrecen. No todos lo hacemos y en ocasiones se llega a percibir un cierto desprecio por este singular automóvil, argumentando que el diseño es feo, que  es incómodo, ruidoso o simplemente se le asocia con la pobreza, con aquellos que no tienen los suficientes recursos económicos para comprar un mejor medio de transporte. Las razones pueden ser válidas, dado que la subjetividad y completa singularidad de nuestras experiencias pueden justificar un juicio, pero sólo a nivel personal… Porque por otro lado estarán los juicios que valoren las cosas buenas que pueden ofrecer (y lo han hecho por muchos años), estos legendarios automóviles.

Dejando la subjetividad a un lado y la consecuente controversia de opiniones, debemos advertir que es difícil que alguien que ha convivido de cerca con este automóvil niegue que el tradicional Vocho es económico, noble, resistente, confiable y versátil, entre otras virtudes que algún otro usuario sin duda pudiera puntualizar.

El escarabajo no es un auto concebido para la comodidad ni para el lujo, entenderlo de esta manera sería ir en contra de su propósito y de su esencia. Es, más bien, un automóvil que encaja perfectamente con el término “economía”, concepto que, en su acepción más sencilla y común, significa “hacer lo más con lo menos”. Y en esta línea conceptual, debemos entender que el escarabajo no estuvo destinado para la clase social alta, al menos para aquella con intenciones presuntuosas, preocupadas por la imagen y el confort,  sino para el común de la gente, para quienes el automóvil es un compañero y un fiel amigo de trabajo. “El auto del pueblo”  fue el nombre que sus creadores quisieron dar a este vehículo y era la finalidad que animaba su actividad.

Y es, tal vez, esta enorme cualidad (unida a su eficiencia como medio de transporte), el gozne en el que se fundamentó el gran éxito que tuvo este grandioso automóvil en México y el mundo.  Y es que el escarabajo, además de exigir una inversión inicial moderada, accesible para una posición económica regular, así como desembolsos no muy onerosos por servicios de mantenimiento y refacciones, es un auto que no se rinde ante el trabajo, que bien puede servir a un comerciante en actividades citadinas, como a un agente de ventas, transportándolo de manera eficiente de ciudad en ciudad.

En este punto, habría que aclarar que la jungla económica en la que nos movemos cotidianamente es causa de abusos en la comercialización de refacciones y servicios de mantenimiento, de los que podemos ser fácilmente víctimas si no ponemos atención y no tenemos un mecánico de confianza que nos auxilie, sobretodo cuando apenas se está tomando experiencia. Los precios, en este ámbito, bailan al son de la “música” que tocan tantos pequeños comerciantes de refacciones que quieren obtener ganancias por el camino fácil.

Por otro lado, cuántas historias hemos conocido de escarabajos que, a pesar de las duras condiciones a que son sometidos, responden y llevan a sus tripulantes a su destino; cuántos vochos siguen caminando a pesar de los años, tan sólo demandando algo de atención de sus propietarios y a veces con fallas mecánicas no radicales, ostentando de esta manera la bondad de sus motores. No por esto abogamos por el descuido y la falta de mantenimiento, pero es increíble la bondad de estos carritos, a pesar de que no se les atiende puntualmente.

Por su parte, tal vez la comodidad no sea el elemento distintivo de este sedán, pero la resistencia que ofrecen es algo que compensa de manera extraordinaria esta situación: el escarabajo está hecho para resistir las duras condiciones de una vida de trabajo y de constante uso, para no detenerse ante caminos pedregosos y brechas; pareciera que su existencia, paradójicamente, estuviera perpetuamente unida a aquél contexto bélico en el que empezó a existir, dado que sigue siendo el famoso “carrito de batalla”.

Ahora bien, la versatilidad del Volkswagen es una virtud que queda al descubierto fácilmente; basta voltear un poco a las calles y observar un sinfín de adaptaciones y creativas ideas de sus dueños de las que ha sido susceptible el Vocho: equipos de sonido de los más variados, rines, pintura, diseño exterior, modificaciones en el motor para obtener más potencia, llantas, espejos, volantes, escape, luces… Además de esto, cuántos vochos hemos visto con cambios bastante radicales: recortados, alargados, convertibles, todo terreno, transformados en puestos de comida ambulantes, en curiosas limosinas…

En fin, cuántos comentarios ha originado este automóvil, de cuántos escritos ha sido objeto y todavía más, en cuántas experiencias ha participado... La historia contemporánea no podría concebirse hoy en día sin el invento del automóvil y el VW sedán es una de las grandes figuras, con un lugar honorable, sin el que esta historia estaría absolutamente incompleta…. Muchas son las virtudes que podrían contarse y muchos los beneficios que ha traído a la humanidad el “legendario” y digno de admiración “escarabajo”.